ÁREAS DE FOCO ABORDADAS Educación Salud

CONTEXTO SOCIOECONÓMICO

  • Una familia necesita $550 al mes para cubrir la canasta básica de alimentos; el salario mínimo cubre menos del 1% de ese costo.
  • El 83% de la población vive en situación de pobreza multidimensional, enfrentando carencias simultáneas en alimentación, salud, educación y condiciones de vida.
  • Se estima que menos del 40% de las empresas manufactureras y comerciales del eje Táchira permanecen activas.
  • La crisis educativa se profundiza con una deserción docente estimada en 72% en los últimos años.
  • EL PROYECTO

    • Ante la urgencia de combatir la desnutrición infantil en la frontera tachirense, el comedor Santa Elena nace del trabajo conjunto con líderes comunitarios de la zona. Garantizamos un almuerzo diario que cubre el 40% de los requerimientos calóricos diarios de cada niño, integrando además apoyo educativo basado en juegos didácticos para combatir el rezago en alfabetización y fortalecer la comprensión lectora y la capacidad de análisis, mientras los niños se nutren adecuadamente.
    • Componente nutricional

      Suministrar una comida diaria de lunes a viernes, rica en proteínas, que aporte aproximadamente el 40% de los requerimientos calóricos diarios de 40 niños y 10 adultos mayores que acuden al centro. Los participantes acceden a una dieta equilibrada, diversa y planificada por profesionales de la salud, asegurando el aporte de micronutrientes clave para su bienestar. Este componente busca prevenir y combatir la malnutrición en la zona, evitando que la falta de alimento limite el crecimiento físico, el desarrollo cognitivo y el potencial de aprendizaje de los niños.

    • Componente educativo

      Con el objetivo de combatir el rezago en alfabetización y fortalecer la comprensión lectora, los niños participan en Exploradores de Lectura, un taller de una hora diaria, cuatro días a la semana, antes o después del almuerzo. El programa utiliza la metodología desarrollada por Fundación Impronta, una organización con 8 años de trayectoria y resultados comprobados en múltiples centros educativos del país. Mediante el método fonético, cuentos y dinámicas lúdicas, los niños fortalecen su lectura, imaginación, pensamiento crítico y capacidad de análisis